Cuando llegue
el tsunami

¿Qué pasaría si Lima fuera epicentro de un terremoto
y, posterior, maremoto en las próximas horas?
No olvidemos: en la capital existe un silencio sísmico de más de
270 años.

En pocos minutos, 11 mil personas perdieron la vida y parte de la capital virreinal quedó sepultada. Era ya de noche, las 10:30 p.m., cuando la tierra se estremeció como nunca lo habían sentido los limeños. Después de media hora, las olas de diez metros se elevaban por las costas. Se llevaban todo a su paso, 4 km tierra adentro. El tsunami -que siguió al terremoto de 9 grados- cubrió el Callao y esa noche 5 mil habitantes murieron. Solo 200 chalacos sobrevivieron. El terremoto y tsunami de mayor intensidad en la historia de Lima acababa de ocurrir. Las murallas que rodeaban la ciudad y otras edificaciones altas quedaron en ruinas. Así lo relata el padre Pedro Lozano de la Compañía de Jesús en el libro “Terremotos”. Comenta que solo un sacerdote se salvó en la provincia constitucional. Nadie pudo dormir tranquilo. El mar devolvió centenares de cuerpos en las orillas de la costa durante la madrugada del 29 de octubre de 1746.

La capital no ha vuelto a sufrir una emergencia como esta en 271 años.

¿Lima podría ser epicentro de una tragedia similar?

Un terremoto y tsunami podrían afectar la capital debido a la energía acumulada en la corteza terrestre desde 1746. El Perú ya cuenta con información preliminar sobre las ciudades vulnerables y las zonas de inundación. Este año se realizarán nuevas investigaciones.

La Agencia Andina ha preparado una serie periodística que presenta diversos escenarios de riesgo tanto a nivel económico como social. Las posibles consecuencias son preocupantes: más de 17 mil millones de dólares en pérdidas, según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En esta serie, además, publicamos infografías e información actualizada sobre las zonas de riesgos para que los lectores tengan en claro los posibles estragos que causaría un movimiento sísmico como el ocurrido en 1746.

El gobierno y las autoridades locales están tomando acciones de prevención. A ello debe sumarse la necesidad que la población tome conciencia de que la autoayuda es la clave para sobrevivir en las primeras 24 horas de un desastre.

¿Qué le pasaría a las viviendas de Lima y Callao?


El temido silencio sísmico


Desde 1746, no se ha registrado en Lima un sismo y maremoto de gran magnitud. “Lima espera un sismo de 8.5 grados”, dice el Dr. Hernando Tavera, jefe de la Unidad de Sismología del Instituto Geofísico del Perú (IGP), quien explica a la Agencia Andina que no solo la capital tiene 271 años de silencio sísmico, sino que hay otras zonas vulnerables en el país.

“Esa energía acumulada y las publicaciones científicas determinan que hay zonas donde probablemente se registrarán sismos de alta magnitud. Al sur de Nazca es probable que sea de 7.5 grados. En Moquegua y Tacna podría ser de 8 grados. Todos ellos generarían tsunamis”, dijo.

“¿Cuándo? No lo sabemos. En Lima ya pasaron 271 años de silencio. En Nazca, el último ocurrió en 1913; y en el sur del país, en 1868”, añade. El terremoto de Pisco del 2007 solo ha liberado parte de la energía acumulada. Pero esta advertencia no busca generar temor, sino conciencia para adoptar medidas de preparación ante estos eventuales desastres.

Para medir el movimiento de la tierra y determinar la magnitud de un sismo, lo que permitirá evaluar si habrá un tsunami, el Perú cuenta con 13 estaciones sísmicas por internet o telemetría y 39 estaciones sísmicas satelitales.

“Se debe cubrir todo el país con al menos 250 estaciones”, precisa Tavera.

Las 52 estaciones sísmicas se encuentran en Chiclayo, Cusco, Ica, Piura, Toquepala, Yauca, Huancayo, Pucallpa, Iquitos, Puerto Maldonado, entre otras ciudades.

Debido a las caídas de las comunicaciones durante estas emergencias, Tavera asegura que las estaciones sísmicas por internet serán “reemplazadas gradualmente” por conexiones satelitales. En 2017 se instalarán ocho nuevas estaciones satelitales en Apurímac, en el norte de Ayacucho, así como entre Puno y Sabancaya (donde ahora hay una estación de telemetría), y otras ciudades para obtener información sísmica en tiempo real.

En el caso de tsunamis, las investigaciones han avanzado con ciertos límites. “No es tan preciso porque el comportamiento del mar es bastante complejo y es difícil generar un escenario que responda a ello. Un sismo de 8.5 grados puede involucrar un área de 350 km, pero no sabemos dónde será la mayor liberación de energía. Por eso, no podemos hacer una simulación del tsunami asociado a ese sismo”, refiere.

Sin embargo, los estudios han llegado a algunas conclusiones que pueden ayudar a la preparación de la población. Tavera indica que la primera ola estaría llegando a la costa peruana a los 12 minutos, y que tendrían una altura de 8 a 10 metros. Si el epicentro es en Lima, el nivel de inundación es de 2 km, principalmente en las zonas más planas.

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Estudio de IGP revela zonas con mayor concentración de energía de acuerdo a una medición de 100 puntos GPS desde el 2008. Las zonas rojas son el centro (Lima) y el sur. (Villegas-Lanza et al, 2016).

¿Qué dice la historia? La siguiente cronología grafica cuáles fueron los tsunamis más destructivos de la historia. Siga la flecha para conocerlos.

¿Qué le pasaría a las viviendas de Lima y Callao?


Los daños en la infraestructura serán otra preocupación ante un terremoto y tsunami. Las construcciones antiguas y las levantadas sin asesoría técnica son las que están en mayor riesgo. En Lima 7 de cada 10 viviendas fueron autoconstruidas, según Capeco.

Esas viviendas han sido construidas sin criterios de sismo resistencia ni rutas de evacuación, explica Juber Ruiz, subdirector de Sistematizacion de Informacion de Escenarios de Riesgos del Indeci. “Y esto es producto de las invasiones”, alerta Ruiz.

Otro peligro es la antigüedad de los predios

“En el Cercado de Lima, Rímac, Cercado del Callao, Barranco, Lince, y Breña hay viviendas con más de 100 años, que no tienen buen mantenimiento. Lo peor es que estos predios están tugurizados: cada cuarto es una familia. Esa es una vulnerabilidad”, agrega.

El letrero "Inmueble con riesgo de colapso" se mantiene en la casona conocida como El Buque, en Barrios Altos, construida en 1753. Su valor patrimonial impide su derrumbe, pero los pobladores de la zona temen que sea invadida por personas de mal vivir que generen un incendio como el ocurrido en el 2016 o que su derrumbe ante un terremoto afecte a viviendas aledañas al jirón Junín.

Además, el IGP ha realizado estudios que advierten de zonas con mayor riesgo de sismo y tsunami: la costa central (Lima) y el sur del país. A la fecha se han analizado los suelos en Casma, Huaral, Chancay, Mala, Lunahuaná, Cerro Azul, Asia, San Vicente de Cañete, entre otros. Estos 35 informes se traducen en mapas que servirán a las autoridades regionales o locales adopten acciones para el reforzamiento de las edificaciones o inhabiliten las construcciones.

El IGP visitará Tacna y Moquegua donde se han elegido ocho cascos urbanos para los próximos estudios.

“Toda esa información luego es remitida a las autoridades locales y regionales para que adopten medidas de prevención”, sostiene Tavera.

El mapa de microzonificación sísmica para Lima para el año 2016 revela que Ventanilla, Callao, La Punta, San Miguel, Barranco, Chorrillos, Villa El Salvador y Lurín tienen zonas con alta amplificación sísmica. Estos también son los distritos que se verían afectados ante un tsunami. La inundación en la Costa Verde sería de menor nivel gracias a los acantilados.

A la fecha, se han evaluado 30 distritos limeños. “Este año vamos a ampliarlo a 33 y si obtenemos financiamiento del MEF podríamos llegar a 40 distritos”, dijo Miguel Estrada, director del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (Cismid). La solicitud de ampliación del presupuesto fue presentada en enero.

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Último estudio realizado por el Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (Cismid). Se trata de distritos con taludes inestables frente a un movimiento telúrico.

En tanto, a fines de marzo, se concluirá el análisis de la información recabada de 30 distritos de Lima Metropolitana para un mapa actualizado de riesgo sísmico en base al uso del suelo.

De otro lado, en el Perú ya han sido identificadas las zonas con mayor riesgo ante un tsunami. A la fecha hay 94 mapas de inundación. A pesar de que algunos mapas están desactualizados debido a nuevas construcciones y el crecimiento poblacional, Estrada afirma a la Agencia Andina que siguen siendo confiables para las labores preventivas.

Las cartas de inundación, a cargo de la Marina de Guerra, indican qué zonas se verán afectadas ante un tsunami. Cada año se elaboran entre 10 y 15 nuevos estudios para cubrir la costa peruana.

En este mapa se pueden conocer los distritos de la costa peruana con alto riesgo de inundación ante un tsunami:

Según Indeci, solo 29 documentos cuentan con rutas de evacuación y zonas de refugio. Este año se actualizarán 17 mapas con esa información.

Eso no es todo. En el Perú existen 19 estaciones mareográficas. Estas permiten evaluar el comportamiento del mar. Próximamente también se implementarán nuevas estaciones mareográficas a lo largo del litoral, dijo Gerardo Macedo, subjefe del Centro Nacional de Alerta de Tsunamis. A la fecha hay equipos instalados en La Cruz, Talara, Paita, Bayóvar, Salaverry, Chimbote, Huarmey, Huacho, Callao, Cerro Azul, Pisco, San Juan, Chala, Atico, La Planchada, Matarani, Ilo y Grau.

“Esta red mareográfica se incrementará en el futuro para tener una distancia corta entre mareógrafo y mareógrafo. Su ubicación está supeditada a que los muelles puedan soportar la estructura del mareógrafo”, agrega Macedo.



Nuevos manuales ante sismos y tsunamis


Si ya existen estudios actualizados y tecnología para prepararnos ante un sismo y tsunami, ¿qué medidas se están adoptando? Para el 2017, Indeci está trabajando en la programación de simulacros de sismos y tsunamis que deberá ser aprobado mediante decreto supremo.

“Realizaremos entre 3 y 5 simulacros a nivel nacional”, dijo Ruiz. Este mes se concluirá con la evaluación de las fechas.

Aún hay municipios que no toman acción

“Las direcciones desconcentradas se encargan de preguntar al alcalde qué está haciendo. No todos los distritos en Lima trabajan de la misma manera. Nos han reportado que, durante el 2016, el 50% de municipalidades están trabajando con capacitaciones, sensibilización, etc. (Este año) vamos a individualizarlas para presentar estrategias y asesoría técnica. En la costa están trabajando más porque tienen al mar al frente”, añade el también encargado del Centro de Análisis, Estudios, Investigación, Desarrollo, Difusión y Aplicación (CEPIG) del Indeci.

En ese sentido, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), el Plan de Prevención y Reducción de Riesgo de Desastres se viene aplicando en Cusco, Madre de Dios, Ica, Tacna, San Martín, Arequipa, Piura y Lima Metropolitana.

Este año se definirá una actualización “para reformular sus planes de prevención”, principalmente en Lima y Callao, enfatiza Ena Jaimes, subdirectora de Normas y Lineamientos de la Dirección de Gestión de Procesos del Cenepred.

Asimismo, el Cenepred viene trabajando dos guías técnicas para tomar medidas de prevención ante sismos y tsunamis. Los manuales para la evaluación de riesgo por sismo y tsunami serán publicados en febrero para que sean adoptados por los gobiernos locales y regionales.

“Están al 95% y en febrero se concluirán”, dijo Jaimes. Estos instrumentos técnicos buscan orientar los procedimientos para evaluar el riesgo originado por sismo y/o tsunami. Se estandarizan los criterios técnicos para identificar el peligro, así como las vulnerabilidades. Con esa información se elabora un mapa de peligro.

El manual de sismo es una actualización a la norma técnica del 2012, mientras que el manual de tsunami es la primera versión.

¿De qué forma se reúne información académica y científica para estos manuales?

El ingeniero Alfredo Zambrano, subdirector de Gestión de la Información de la Dirección de Gestión de Proceso de Cenepred, señala a la Agencia Andina que SIGRID es una plataforma geoespacial diseñada para consultar, compartir, analizar y monitorear información territorial a nivel nacional. Es de acceso gratuito y libre para cualquier internauta. Los usuarios pueden contribuir con información local mediante un aplicativo móvil, que será actualizado en febrero.

  • Costa Verde en barranco

    Señalización en la Costa Verde, en Barranco

  • Costa Verde en Chorrillos

    Letrero de advertencia ante tsunami en la Costa Verde, en Chorrillos

  • Costa Verde en Miraflores

    Señalización en vía de la Costa Verde, en Miraflores

  • Costa Verde en San Miguel

    Vía de la Costa Verde, en San Miguel

  • Ruta de evacuacion en Magdalena

    Ruta de evacuación a la Av. Sucre, en Magdalena

  • Zona de peligro en tsunami Callao

    Zona en riesgo en caso de tsunami en el Callao

A pesar de estos esfuerzos, la población asegura que aún hay medidas por tomar para reducir los riesgos. En un recorrido desde La Punta hasta Chorrillos, pasando por la Costanera y la Costa Verde, los pobladores dijeron a Andina que los letreros deben ser uniformes y mantener un mismo diseño y tamaño.

  • Chorrillos
  • La Perla
  • Chorrillos
  • Callao
  • La Punta

Además, algunos vecinos entrevistados precisaron que sí se sienten preparados ante un eventual sismo y tsunami.

Además, en otros distritos, los testimonios de los vecinos refieren que el riesgo es inminente. En una visita a los Cedros de Villa de Chorrillos, zona que sería inundada ante un tsunami, los residentes indicaron que han exigido a la comuna la construcción de un rompeolas en la playa Villa, calificada como no saludable por Digesa. En la zona hay obras de construcción de una alameda turística.

  • Av Del Horizonte Chorrillos

    Señalización en la Av. Del Horizonte en Chorrillos

  • Av Del Horizonte

    La Av. Del Horizonte, en Chorrillos, es la vía de evacuación ante tsunami

  • playa villa chorrillos

    Hay viviendas a pocos metros de la Playa Villa, en Chorrillos

  • playa villa

    La playa Villa ha sido calificada como no saludable por Digesa

Barranco instalará alarmas ante tsunami

Barranco reforzará su sistema de comunicación ante un eventual tsunami, que perjudica una zona menor de su litoral.

“Vamos a instalar una alarma muy pronto para alertar en caso de tsunami, que será instalada en el puesto de la comuna en la playa Los Yuyos. Estamos en coordinaciones con la Marina de Guerra”, manifiesta el alcalde Antonio Mezarina a la Agencia Andina.

El burgomaestre dijo que un maremoto podría afectar los negocios que se ubican en los balnearios. “Les exigimos a los comerciantes que las rutas indicadas sean respetadas en casos de emergencia”, señala. A la vigilancia se sumarán talleres con videos interactivos para los vecinos en diversas calles del distrito para sensibilizarlos sobre las medidas de prevención ante sismos y tsunamis.

Las pérdidas en el Callao serían “inimaginables”
  • Av Loreto en Callao

    En las avenidas Loreto y Áncash hay viviendas de madera en zona de inundación

  • Callao viviendas

    Vecinos refieren que letreros necesitan ser repuestos en el Callao

  • casas en El Callao

    Residencias muestran problemas en su construcción en la Av. Áncash en el Callao

  • Costanera Callao

    También hay viviendas expropiadas cerca de la nueva Costanera

  • Costanera

    La costanera en el Callao sería inundada en caso de tsunami hasta La Perla

Según información municipal, hay 42 centros poblados identificados dentro de la línea de tsunami y 12 zonas de refugio.

El gerente de Defensa Civil de la Municipalidad Provincial del Callao, Luis Reyes, señala que el plan de prevención será revisado en 2017.

“En toda la franja costera que pertenece al Callao, se sitúan importantes industrias pesadas, livianas y empresas de servicios, los cuales dan trabajo a una gran cantidad de personas, contamos con centros comerciales y una gran cantidad de pequeñas empresas. Las pérdidas económicas serían inimaginables”, dijo.

Para reducir los riesgos, el Callao está trabajando en la prevención y preparación. “La primera respuesta en caso de una emergencia es dada por la misma población hasta que la respuesta organizada llegue al lugar afectado”, añade. Asimismo, en el "corto plazo" se realizará una reestructuración de la señalización de las zonas de refugio.

Pero el mayor riesgo lo tiene La Punta, pues el 80% del distrito está en peligro. Hay 19 edificios que han sido identificados como zonas seguras.

En una encuesta en La Punta, los vecinos y turistas advierten de su temor ante un eventual sismo o tsunami debido a la falta de información y de señalización en la zona. También destacan la indiferencia de los pobladores sobre este tema, y las acciones insuficientes a nivel municipal.

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El Plan de Desarrollo Urbano del Callao 2011-2022 advierte de las zonas inundables ante un tsunami.

Se han empadronado unas 1,200 viviendas y la población llega a 7 mil habitantes, asegura Moisés Llallihuamán, asistente de Defensa Civil de la Municipalidad de La Punta. "Estos refugios son suficientes para la población de La Punta", señala a la Agencia Andina. Sin embargo, admite que en verano se elevan los visitantes hasta 20 mil personas.

El regidor de La Punta, Julio Viacava, explica que cada refugio tiene provisiones ante una emergencia. “El botiquín y alimentos en conserva son renovados antes de su vencimiento”, añade. Asegura que presentará una moción para que Defensa Civil evalúe un edificio recientemente construido para que sea incluido entre los albergues autorizados.

Sin embargo, la Agencia Andina verificó la falta de señalética en la plaza de La Punta. Al respecto, Llallihuamán sostiene que este año “se instalarán nuevos avisos de señalización”. Además, afirmó que se convocarán simulacros diurnos y nocturnos para el traslado a los refugios verticales en mayo y octubre.

El plan de preparación ante tsunami en La Punta, publicado en 2016, será nuevamente actualizado para este año.

“Hay una ordenanza del 2010 que determina que los vecinos deben autorizar el ingreso a sus edificios seguros ante una alerta de tsunami”, agrega Viacava.



US$17.730 millones en pérdidas


Otra de las consecuencias más graves de un sismo y tsunami es su impacto económico. Solo en el sector salud, el impacto del terremoto de 2007 en Pisco ascendió a 139 millones de dólares, según la Revista Médica Herediana. El 95% correspondió a daños a los establecimientos de salud.

El Índice de Déficit por Desastre (DDI, según sus siglas en inglés) del Perú es de 2.28, según el BID. Es decir, las pérdidas económicas exceden la capacidad financiera del Estado.

En una entrevista exclusiva con la Agencia Andina, el especialista Sergio Lacambra dijo que si el Perú se viera afectado por un terremoto y tsunami superior a 8.5 grados -similar al que se sintió en Chile en 2010-, el país podría sufrir pérdidas económicas de US$17.730 millones. Esta cifra corresponde a la versión actualizada del estudio Indicadores de Riesgo de Desastres y Gestión de Riesgos del BID, según Lacambra.

Lacambra, especialista senior de Desastres Naturales y Manejo de Riesgo del BID, precisa que el monto sería mayor dependiendo del impacto del tsunami.

La cifra responde al crecimiento inmobiliario acelerado en los últimos años. “El valor incluye dos tipos de infraestructura: inmuebles públicos y el valor de las viviendas”. Se estima que al menos 500 millones representa pérdidas de la infraestructura pública, y el monto mayor restante a la infraestructura privada.

Además, el riesgo económico se concentra en Lima por la densidad poblacional y de infraestructura.

Para asegurar una respuesta rápida, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) suscribió en 2013 un contrato con el BID por US$ 300 millones, que facilitará el acceso inmediato de recursos financieros para atender oportunamente desastres naturales como un terremoto y tsunami, así como otras emergencias de gran magnitud. Este convenio está vigente hasta el 20 de enero del 2019, y una cláusula permite la renovación del acuerdo.

Según el IGP, existe alta vulnerabilidad por el tipo de suelos en la capital desde Ventanilla hasta Lurín, en el Rímac, y en El Cercado tanto de Lima como el Callao presentan riesgos por la antigüedad de las edificaciones. En distritos como San Juan de Lurigancho hay peligro por construcciones que no siguen la normatividad vigente.

También hay distritos alejados del mar con vulnerabilidad sísmica por taludes inestables como San Juan de Miraflores, La Molina, Ate, San Juan de Lurigancho, Comas, Puente Piedra, Carabayllo, Independencia, y Rímac.

Evitar que las inmuebles colapsen en un sismo o se vean gravemente afectadas ante un tsunami podría ser una labor muy costosa para los pobladores. Según el Cismid, el reforzamiento de la infraestructura podría costar 10 mil soles por cada 40 metros cuadrados.

Por eso, el Ministerio de Vivienda ofrece bonos de protección de viviendas vulnerables a riesgos sísmicos a los propietarios de bajos recursos. Se entrega hasta 15 mil soles a las familias que residen en zonas vulnerables, principalmente en Comas, Carabayllo, El Agustino, Independencia, Ventanilla, San Juan de Lurigancho, Ancón, Villa María del Triunfo, Ate, San Juan de Miraflores, Pachacámac, Puente Piedra, entre otros. Al 2016, hay 2,500 viviendas en ese programa.

La razón detrás del riesgo es que las casas son construidas sin asesoría técnica y en terrenos vulnerables.

El doctor Rafael Salinas-Basualdo, representante del Colegio de Ingenieros del Perú, precisa que, en 2016, el Perú firmó la Declaración de Lima durante la Conferencia Mundial de Ingeniería sobre Reducción de Riesgos por Desastres para comprometer a las entidades públicas a “reforzar las capacidades locales en ciencia y tecnología, así como implementar medidas de prevención y mitigación considerando la mejora de la calidad de vida de la gente”.

Salinas-Basualdo, también consultor en ingeniería estructural y sísmica, refiere que la normativa es clara y adecuada para que los inmuebles resistan los sismos, pero hay una “falta de control de las autoridades competentes”.

Las comunas deben verificar que en el área de influencia no se ubiquen viviendas de material blando como adobe o madera, señala el doctor Hildegardo Córdova Aguilar, director ejecutivo del Centro de Investigación en Geografía Aplicada Instituto de Investigación en Ciencias de la Naturaleza, el Territorio y Energías Renovables (INTE).

“Otra medida es reubicar a los vecinos expuestos al mayor peligro por estar muy cerca a la línea de playa e impedir que otras poblaciones ocupen esos lugares”, sugiere Córdova.

¿Cómo puedes prevenir daños sin mucho gasto?

Córdova dijo que los vecinos deben eliminar todos desechos que se acumulan en los techos. “Esto evitaría que ese material, al ser barrido por el tsunami, invada la calle bloqueando la circulación”, explica. Además, pueden solicitar que sus proveedores de servicios instalen cables eléctricos subterráneos para disminuir el riesgo a cortocircuitos, que podrían producir incendios en una emergencia.



El camino a la reconstrucción


Un terremoto y tsunami también generan riesgos sociales y culturales. Por ejemplo, el 70% del distrito de La Punta está en peligro. Se trata de un lugar turístico por su historia y cultura. Allí se encuentra la Fortaleza del Real Felipe, dos museos, viviendas históricas del Callao Monumental, el Castillo Rospigliosi, hay seis centros recreaciones, cuatro grandes parques incluyendo su plaza principal, y hasta un teatrín municipal que podrían ser perjudicados por las gigantescas olas.

Se debe evaluar la reubicación de algunos espacios tradicionales como los museos, que tienen elementos que pueden ser transportados a otras ubicaciones, dijo el decano del Colegio de Arquitectos del Perú, José Enrique Arispe.

Esta medida ha sido apoyada por el Colegio de Ingenieros del Perú. “Existen edificios de importancia y patrimonios que se encuentran dentro de las zonas potencialmente inundables por acción de un tsunami”, opina Salinas-Basualdo. Recomienda realizar un estudio para reforzar la infraestructura de estos espacios históricos.

Asimismo, Salinas-Basualdo asegura que se deben tomar medidas de protección de grandes inversiones como el Metro de Lima. “Se debería revisar la ubicación de la estación terminal del extremo oeste (Callao) de la futura Línea 2… No debe autorizarse la construcción de infraestructura y edificios esenciales (hospitales, colegios, puentes, sistemas de transporte masivo, etc.) en zonas potencialmente inundables por tsunami”, manifestó. Solo en La Punta hay siete colegios que podrían verse afectados.

El Colegio de Arquitectos (CAP) destaca la importancia de la recuperación de los espacios públicos en lugares con riesgo de inundación. Al respecto, Hildegardo Córdova, miembro honorario del Colegio de Geógrafos del Perú, opina que las arterias con dirección al mar deben estar libres para que el agua pueda regresar sin dificultad al mar.

“Es necesario prohibir el estacionamiento de vehículos en las principales vías porque obstaculizan el desplazamiento de los socorristas o de las personas que buscan refugio. No debe autorizarse el cierre de las calles con rejas porque pueden convertirse en trampas mortales ante un sismo o tsunami”, añadió.

Salinas-Basualdo coincidió y sostuvo que usar vehículos para evacuar es contraproducente y congestionan las vías. “En las zonas potencialmente inundables se debe limitar el uso de automóviles al mínimo necesario e incentivar el uso de bicicletas”, dijo. El tiempo de evacuación en caso de tsunami en la costa central se ha estimado en 15 a 20 minutos, y no sería ser suficiente si las vías no están libres.

Otra propuesta del CAP es construir silos para alimentos no perecibles (como los tambos incas), reservorios de agua y de medicinas de emergencia. “Esto permitirá prever el primer impacto de carencia de alimentos, agua y medicina”, dijo Arispe.

De otro lado, el CAP recomienda el levantamiento de la intangibilidad de la Costa Verde para reforzar los acantilados. Así se podrá mejorar los cortes de las pendientes o reforzarlos con muros de contención de unos nueve metros de altura. “(Esta sería) una plataforma intermedia que salvaría a los usuarios, facilitando su evacuación”, concluye.

¿Cuánto tomaría una reconstrucción?

El Cismid estima que una ciudad puede reconstruirse en un periodo promedio de cinco años.

Según el informe Índice de Gobernabilidad y Políticas Públicas en Gestión de Riesgo de Desastres del BID, el Perú avanza en la preparación y prevención, pero aún le falta trabajar en las acciones que se tomarán luego de que el desastre ocurra. El estudio revela que el país presenta un nivel apreciable de condiciones de gobernabilidad en los componentes de "identificación y conocimiento del riesgo" y en "reducción del riesgo" (47% y 58% de cumplimiento, respectivamente). El indicador de "planificación de la recuperación post-desastre" es de menor nivel (22%).

Este índice mide las condiciones normativas y el grado de cumplimiento de cada nación. Al respecto, Sergio Lacambra, representante del BID, manifiesta que la situación del Perú no es alejada a la que enfrenta otros países de América Latina.

Las medidas que se están tomando hoy en cuanto a prevención ayudarán a que las cifras presenten un mejor panorama.



Fecha de publicación: 20 de febrero de 2017 (Última actualización: 20/09/2017 10:25 a.m.)

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